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domingo, 27 de mayo de 2012

Desde el ártico canadiense hasta Tierra del Fuego: el impresionante viaje del playero ártico*

Las aves migratorias pueden dar lecciones de integración americana. Uno de los ejemplos más asombrosos es el del playero ártico,  ave migratoria que viaja desde sus zonas de anidamiento en el Ártico hasta sus áreas de invernada ubicadas en el extremo sur de América, en nuestra Tierra del Fuego.

Se puede decir que  este es un viaje colectivo, en el que decenas de miles de individuos, viajan la distancia equivalente  a seis veces el largo de Chile, recorren seis países, para finalmente descansar en espectaculares bandadas en Bahía Lomas, humedal que llega a proteger al 54% de toda esta especie. Es tal su valor, que hoy este es un sitio reconocido mundialmente, a partir de lo cual ha recibido distintas declaraciones de protección.

Lamentablemente este viaje espectacular se encuentra amenazado, pues cada día son menos los playeros árticos capaces de alcanzar el extremo austral de Chile. Experto(a)s del mundo, de países como EE.UU, Canadá, Inglaterra, Argentina y Chile, siguen y estudian esta especie, intentando saber si su disminución se debe a variaciones en la disponibilidad de alimento, contaminación a lo largo de la ruta, degradación de sus sitios de reproducción, parada o  invernada, u otro factor. Con la esperanza de entender este fenómeno y ayudar a recuperar esta asombrosa especie.

Más de once años de trabajo cooperativo han dado algunos frutos: Chile ya ha protegido su sitio de invernada, el cual cuenta con un plan de manejo,  y posee además un flamante y recién inaugurado “Centro Bahía Lomas”, en Tierra del Fuego, que espera promover la investigación en aves migratorias, junto con la educación, la capacitación, y el turismo, todo en torno a los procesos ecológicos que ocurren en este singular sitio.

Y lo que es más importante: contamos con una comunidad comprometida con la conservación de estas aves, que incluye desde los vecinos de Tierra del Fuego, organismos públicos nacionales, universidades, ONGs e incluso empresas privadas, de Chile y otras partes del globo. Personas e instituciones, que desde sus realidades particulares se han comprometido y han trabajado activamente por la conservación de un sitio de importancia global.
 
La historia del playero ártico, y de tantas otras aves migratorias es extraordinaria. Tal como lo puede ser su conservación en este siglo que recién comienza. Y nos enseña que en el mundo actual esta conservación es urgente, y que requiere por sobre todo del compromiso de todos. Por el bienestar de todos. Estamos seguras que las generaciones futuras lo agradecerán!

*Escrito junto con Dra. Carmen Espoz, Universidad Santo Tomás y publicado parcialmente en el Club de Lectores de El Mercurio (Mayo 2012). Fotos A Larrea, WCS

Agua para hoy - Futuro para Chile*

Ante nuestros problemas de sequía, y como sacado de una novela de Julio Verne, se está pensando como solución transportar el agua dulce de los ríos sureños hacia el norte a través de tuberías submarinas. Una copia a mayor escala de lo que ya hacemos de manera cotidiana, cuando canalizamos o bombeamos agua para moverla de un lugar a otro dentro de una región. ¿Hasta cuándo vamos a perder el agua que entregan los ríos al mar?, es una pregunta frecuente frente a las cada vez más comunes y severas sequías de nuestro país.

Necesitamos el agua, y para poder tenerla y mantenerla debemos entender  su rol a cabalidad, más allá de su evidente uso actual y directo por los humanos. Sin embargo, esto lo sabemos desde primero básico: es el ciclo del agua. El agua está en permanente movimiento  entre la atmósfera, hidrósfera y los seres vivos. Cuando el agua cae en nuestra cordillera alimenta glaciares, ríos, acuíferos, vegas, bofedales; cuando lo hace sobre los bosques, la cristalina y pura sustancia drena alimentando nuestros lagos, estuarios, fiordos y hasta embalses. En cada caso mantiene los hábitats no sólo de especies acuáticas (algas, insectos, peces), sino de toda la vida terrestre (plantas, microorganismos, insectos, aves y mamíferos) e incluso la costera (algas, moluscos, peces). 

Cualquier cambio en este ciclo tendrá efectos sobre los ecosistemas, con las consecuencias que lamentablemente conocemos bien: la extracción de agua subterránea ha afectado vegas y bofedales en el norte; en el centro de nuestro país la extracción de agua desde los ríos los ha llenado de algas o salinizado, inutilizando sus aguas; la deforestación  de la vegetación nativa en los cerros de gran parte de Chile ha destruido lagos costeros y estuarios; y el drenaje de suelos en la zona sur del país está destruyendo nuestros humedales día tras día.


Piense un momento en su entorno, e imagine cómo el agua (y especialmente la falta de ella) afecta todo lo que lo rodea. Descubrirá que la solución a nuestro problema de escasez es más sencilla de lo que se cree (bombardeo de nubes?): necesitamos restablecer las bases ecológicas para que nuestra agua cicle naturalmente: reforestando adecuadamente las cuencas, conservando humedales, protegiendo los ríos, estuarios y glaciares, son algunos componentes críticos de la respuesta definitiva y de largo plazo. Pero que a la vez este trabajo necesita de planificación, coordinación, integración, entre todos los que dependemos de ella: industria, ciudades, campos, plantas, animales, mares.  Esto es urgente! Lo invitamos a integrarse y a pensar cómo ser parte de esta solución!

*Escrito en conjunto con Dr. Manuel Contreras, Director Centro Ecología Aplicada y publicado parcialmente en Club de Lectores de El Mercurio (Marzo 2012). Fotos M Contreras, W Alvial, WCS

Día de la Tierra - Tierra para nuestros días*

La Biosfera, nuestra Madre Tierra, celebra su día mundial en Abril. Significativa conmemoración, pues este planeta es la única esfera con vida en el inmenso universo que hoy conocemos. 

Y nuestra vida depende de las millones de vidas de los otros organismos con los que compartimos nuestra Tierra (y Agua). Es esa vida la que produce el suelo y que nutre y sostiene toda la vegetación. Es esa vegetación la que capta el poder del sol para transformarlo en alimentos, además de permitir tener agua dulce, oxígeno, y por añadidura espacios naturales para el goce más profundo. Son los millones de organismos que pueblan la tierra y sus mares los que permiten que las moléculas claves de la vida circulen una y otra vez por el mundo, haciendo sostenible nuestra existencia.

En este mes de la Tierra lo invitamos a pensar en todas las vidas que hacen posible su propia vida. Y a celebrar nuestra existencia apoyando y promoviendo toda iniciativa que ayude a proteger, mejorar o recuperar las otras vidas de las que dependemos y con las que compartimos este hermoso planeta.  

*Publicado en el Club de Lectores del Mercurio, Marzo 2012

domingo, 13 de mayo de 2012

Guanacos en Tierra del Fuego, ser o no ser...es esa la cuestión?

El guanaco es una especie bella y singular, cuya historia ha estado íntimamente ligada a la historia de nuestras gentes. Desde Arica a Magallanes, e incluso más allá. Es uno de los pocos camélidos que existe en América, es uno de los herbívoros más grandes de este continente, y el más grande en Chile.

Es muy plástico y por lo mismo fue capaz de usar todos los ecosistemas que disponía para él nuestra América: las zonas alto-andinas, la costa, estepas patagónicas. Las manadas de guanacos eran millonarias hasta antes de la introducción de ganado europeo, y daban vida a los paisajes a lo largo de Chile (y más), alimentando de paso a las poblaciones humanas por centurias.

Como otros seres originarios, el guanaco fue desplazado de sus tierras, afectado negativamente por las actividades económicas novas como ganadería, o directamente eliminado por cacería. El resultado de esto salta hoy a la vista (o mejor dicho, no se ve!): los guanacos desaparecieron de gran parte de nuestro territorio, y los pocos que quedan están lejos, son pocos, y en muchos casos están en malas condiciones.

En Tierra del Fuego la historia no era diferente....hasta que nuestro Estado, en un esfuerzo innovador, visionario y exitoso! decidió invertir en la conservación de guanacos en esta parte del país. Y desde la década de los 70 se dedicó a protegerlos, contarlos y atesorarlos. Entendiendo que la especie requería ayuda, que su conservación era buena y necesaria.

Y los guanacos se han estado recuperando desde ese momento, y gracias a eso hoy es posible verlos en muchas parte de esta Isla. Saltando y correteando por las estepas fueguinas. Completando los paisajes naturales de Patagonia, los que por tantos años permanecieron cojos de sus gentes, animales y plantas.

Pero no todos se alegran por esto. Los ganaderos los ven como amenaza a su negocio. Y tal como antaño apoyaron el exterminio de los Selk'nam, hoy abogan por el "control" de esta otra especie nativa. No dicen sin embargo, que la ganadería desproporcionada practicada en Tierra del Fuego ha erosionado las estepas en más de un 50%, y que incluso si hoy se eleminaran todos los guanacos de esta isla su "negocio" ganadero no podría recuperarse ni tan fácil ni tan rápidamente. La solución parece ir por otro lado, pero quién está dispuesto a verla?! o buscarla?

Por otro lado los forestales ven a los guanacos como amenaza a la explotación de los bosques, argumentando que "se lo comen", y de hecho, hoy están cazando guanacos por miles en la Isla. Pero no consideran sin embargo, que los guanacos existieron por millones en Tierra del Fuego por siempre, y junto con ellos, se desarrolló el bosque más espectacular de esta parte del mundo. O sea...el guanaco no tiene mucho que explicar en la desaparición de este ecosistema. Más aún, parecen no ver lo evidente: que el "manejo" que se ha hecho del bosque hasta ahora ha degradado los bosques fueguinos de manera rotunda. Manejo que se ha realizado incluso cuando quedaban muy pocos guanacos. Hagamos el mismo ejercicio: si borráramos todos los guanacos de Tierra del Fuego hoy día, el bosque tal como se explota hoy día, no podría recuperarse. Al menos ni tan fácil, ni tan rápidamente. La solución parece ir por otro lado, pero quién está dispuesto a verla?! o buscarla?

Las razones que se esgrimen entonces, ni la evidencia obvia, ni la científica, sustentan la propuesta de la captura de guanacos hoy en Tierra de Fuego. Mucho menos el establecimiento de cotos de caza a la usanza africana (un modelo muy poco apetecido por lo demás, cuya emulación en si misma no es muy promisoria). Una propuesta como esta debería venir de la autoridad competente y debería estar respaldada no sólo por data dura, sino por la revisión de de expertos nacionales y de los otros. Los hay de sobra. Muchos de ellos están en el mundo académico, ONGs (de hecho, nosotros en WCS tenemos gran parte de esa capacidad humana y ecológica!), tanto en Chile como en Argentina. Modelos positivos que seguir también los hay por montones. Mucho más promisorios que el viejo (y obsoleto) concepto de coto. Y mucho más beneficiosos para nuestro país y el mundo.

Pensando en proyectar a Chile al Siglo XXII, y pensando en llegar al futuro como un país desarrollado, no nos queda otra que buscar las soluciones que requerimos. El resto son cuentas de vidrio, con las que algunos sacan mezquinas cuentas alegres. Nosotros en WCS estamos aportando a esta búsqueda! entre otras cosas manteniendo un refugio para guanacos (y otras bestias) en Karukinka, a la espera que podamos manejar a la especie de manera efectiva, eficiente y genorosa... o al menos razonable.

Las fotos son de Guy Wenborne, Ricardo Muza, Stjepan Pavicic y Cristóbal Edwards

domingo, 22 de abril de 2012

Conservación sin restricción!

Cuando celebramos con amor, deseamos con pasión. Cerramos los ojos, imaginamos lo que más anhelamos con toda la fuerza posible, creyendo que en ese instante comienza el camino de la realización de lo deseado.

Celebramos hoy el día de la Tierra. Uno más de los millones que ha tenido, uno de los miles que podría tener si abrazamos su conservación plena: en cada rincón, en cada actividad que realicemos, en cada futuro que imaginemos.



Nosotros ya hemos comenzado. En Karukinka, en Tierra del Fuego. Creando un mundo en el que podamos llevar su magnífica vida silvestre, su extraordinaria naturaleza hacia el resto de Chile. Pero por sobre todo hacia el futuro de nuestra Tierra.

Celebramos este día con amor y pasión. Por lo que estamos haciendo. Por lo que esperamos lograr. Agradecemos a todos los que nos acompañan en este camino! Pero por sobre todo, esperamos que Chile entero se sume a Karukinka, y abrace sin restricción una cultura de conservación en nuestro país, única alternativa para llegar a un futuro próspero y sostenible. 

lunes, 20 de febrero de 2012

Una invitación a pensar como ecólogos!*

A pesar de que la “cosa ambiental” es muy amplia, pues incluye desde aspectos de contaminación, reciclaje, ahorro de energía, en el centro de todo ello está la Ecología. Si! Aquello que todos nombran (quién no ha probado o usado yogurt, zapatillas u otros accesorios ecológicos!), y que pocos efectivamente saben qué es.

La ecología es una ciencia, como lo son las matemáticas, física, o química. Y como tal sigue los preceptos de la ciencia, es decir genera conocimiento mediante la observación y el razonamiento, los que se estructuran de manera sistemática y se sustentan en una serie de principios y leyes. Así como las matemáticas son la base de la Ingeniería, la física de la astronomía, o la fisiología sostiene gran parte de la medicina, la ecología es la ciencia que cruza gran parte de los temas ambientales.  Por una razón muy simple: la ecología estudia e intenta explicar por qué los organismos están donde están, y son los que son. Entre esos organismos se encuentra Homo sapiens, y más relevante aún, gran parte de lo que hace (o ha hecho) H. sapiens, determina lo que le pasa a las restantes 29.999.999 especies con las que compartimos nuestro planeta.

Y estas explicaciones pueden ser evolutivas (indagando por qué hay lugares donde los organismos especian más, como el trópico), pueden ser eco-fisiológicas (estudiando cómo ciertos organismos tienen resistencia a condiciones extremas, como el frío de las altas cumbres andinas o alta salinidad de salares), las explicaciones pueden estar en las relaciones que establecen unos organismos con otros (estudiando entonces depredación, competencia), o las explicaciones se asociada a condiciones físicoquímicas diferenciales (estudiando presencia de nutrientes o contaminación), entre muchos otros factores.

Mientras Ud. esté disfrutando de sus merecidas vacaciones en la playa, el campo, la montaña, o los bosques del sur, le invitamos a mirar a su alrededor, y a pensar en alguna especie que se encuentre cerca: gaviotas, pelícanos, lenguados, zarzamora, maqui, garzas, yareta, chañar, flamencos, taguas, alerce, lenga, copihues, salmón, escarabajos, arrayán. Y juegue a pensar cómo es que llegó a allí, y qué factores pueden afectar la persistencia de esas especies. Fuego? Nieve? Pesca? Contaminación? Represas? Si lo hace, estará pensando como un ecólogo!

Pero por sobre todo es importante decir que la ecología es una ciencia atractiva, extremadamente bella, pues estudia la diversidad pasada y presente de la vida en la Tierra, que se asombra al descubrir la infinita variedad y diversidad de formas, olores, sabores, paisajes, comunidades, que tiene la naturaleza.
Y Chile es un magnífico laboratorio natural para hacer ecología, pues tiene una diversidad enorme de hábitat, tanto marinos como terrestres, que han servido de escenario para el desarrollo de formas de vida únicas en la Tierra. Chilenismos fenomenales, que invitamos a este Club a comenzar a conocer, a valorar, a cuidar y adorar. 

Publicado en el Club de Lectores de El Mercurio (Enero 2012)

El valor del agua: humedales para la vida*

El agua es vida, y nuestra vida depende del agua. Los ecosistemas que proveen agua y vida, son los humedales y Chile posee una gran diversidad de ellos. A lo largo de toda la costa, encontramos estuarios, lagunas costeras o marismas. En la altura, a lo largo de Los Andes, toman la forma de salares, lagunas salobres, bofedales, vegas. De la alta cordillera al mar disfrutamos de ríos, riachuelos, esteros, lagos y lagunas… y en su conjunto son hábitat de plantas, peces, crustáceos, anfibios, reptiles, aves que migran o no, mamíferos, microorganismos variados y por supuesto gente!


Los humedales sostienen la vida tal como la conocemos en la Tierra,  y es por ello que las actividades humanas se han concentrado en torno a estos. Santiago, en torno al Mapocho. Concepción en torno al Biobío. Calama en torno al Loa. Arica en torno al Lluta, Valdivia no es sin su Calle Calle.

De su existencia dependen todas las actividades humanas: incluyendo minería, energía, agricultura, pesca, forestal,  ciudades, y cualquier otra que se le pueda ocurrir. La vida de miles de millones de personas depende y hace uso de los humedales, obtienen de estos sus bienes y servicios, extraen recursos, o los aprovechan con fines recreativos o de esparcimiento. Pero el uso intensivo y descuidado de los humedales ha provocado su degradación y pérdida, y traído consigo el deterioro de la calidad de vida de las gentes y la miseria de sus almas.


Nuestro desafío como país es resguardar y recuperar los humedales, en beneficio de las personas. 


Deténgase un minuto y piense en el que tiene más cerca: Mamiña? Salar Atacama? Azapa? Humedales de Tongoy? El Elqui? El Río Petorca? Batuco? Aculeo? El Yali? El Aconcagua? El Estero Lo Campo? El Marga Marga? Cahapoal? Vichuquén? Lanalhue? Lleulleu? Icalma? Panguipulli? Humedales de Toltén y Queule? Ralún? Llanquihue? Maullín? Pascua? Rassmussen? Cada uno de ellos debe ser resguardo, otros recuperados de manera urgente. Se debe promover su uso sostenible y asegurar así la mantención de los bienes y servicios que han entregado por generaciones. 


Que sus aguas sean reflejo de nuestras almas: sanas, cristalinas, frescas, profundas y generosas, en vida y futuro.

Escrito en conjunto con Alejandra Figueroa, Encargada de Humedales, División de Recursos Naturales, Ministerio Medio Ambiente y publicado en Revista del Club de Lectores de El Mercurio.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Guías para guiar conservación y desarrollo*

Chile es un país de biodiversidad extraordinaria, la que además de poseer un elevado valor biológico, es el soporte final de los todos los recursos naturales que mantienen directa o indirectamente la economía nacional. 
Dentro de ella, la industria forestal es un buen ejemplo de esto, pues su riqueza depende de la provisión adecuada de suelos, aguas, control de plagas, y toda una variedad de procesos ecológicos que son necesarios para mantener y prolongar sus operaciones forestales e industriales. Dado que estos procesos operan de manera natural en ecosistemas sanos, normalmente no los reconocemos y los damos por sentados. Hasta que fallan. 
Estos son los servicios ecosistémicos que provee el patrimonio natural de Chile, y que tal como los animales que habitan los bosques sureños, son poco conocidos, poco valorados, a la vez que críticos para sostener y dar bienestar a nuestra existencia.
El bosque templado del sur de Chile es el escenario natural sobre el que la industria forestal ha montado una obra de espectacular éxito económico, la que sólo puede sostenerse en el tiempo, en la medida que pueda mantener los servicios ecosistémicos que requiere. Por ello su conservación es crítica. 
Para el mundo forestal es sencillo ver el bosque, pero más complicado evidenciar toda la infinita red de relaciones que lo sostiene. Una variada y rica malla de interacciones ecológicas, que articula organismos diversos -incluyendo a los vertebrados- que son finalmente los obreros que dan cuenta de los servicios ecosistémicos que requiere esta industria. 
Toda esta red de organismos está compuesta fundamentalmente por especies nativas, patrimonio y capital natural cuyo verdadero valor todavía espera ser estimado.
La participación de la industria para alcanzar el desarrollo es una verdad que no se discute. Se reconoce asimismo, la necesidad de las ciencias para fomentar y sostener este desarrollo en el tiempo. Pero verdaderamente es la integración de la una con la otra: ciencia e industria, lo que puede sostener a un país entero. 
Esta Guía de Fauna del Bosque Templado es un ejemplo concreto e inspirador, que abre y muestra un camino positivo y necesario de caminar. En donde se resume e integra el conocimiento especialista a la realidad de una industria que opera en el bosque más importante existente en esta parte del mundo. Más aún, este conocimiento se pone a disposición de la gente toda, de manera generosa y visionaria, y se espera ayude a correr el velo que cubre la biodiversidad nativa de Chile. Permitiendo su conocimiento y valoración.
Que este esfuerzo sirva de ejemplo para la creación de una y mil nuevas guías de biodiversidad a lo largo de Chile. De uno y otro grupo: aves, insectos, arácnidos, hongos, hierbas, moluscos, anfibios, y tantos tantos más! Que pongan en nuestras manos el patrimonio natural chileno, que acerquen la vida natural a nuestro cotidiano. 
Que este conocimiento alcance a cada niño, madre, profesional, visitante y que dé a conocer de manera sencilla y clara toda la diversidad de organismos que hacen nuestro Chile. Y que especialmente lo lleven a la mano de aquellos que los usan de manera directa, los que dependen de ellos para su subsistencia, los que lo han habitado por años, los que están por llegar…
Gracias a guías como esta, todos y cada uno de nosotros podemos encontrar un camino para conocer nuestro entorno, y con ello una ruta para alcanzar la conservación del patrimonio natural de Chile y como consecuencia de ello, la sostenibilidad de nuestra industria y el bienestar de nuestras gentes. 

Prólogo de Guía de Fauna de Vertebrados del Bosque Templado (Celis et al. 2011)

Chile, una gran montaña*

Descolgado de la Cordillera de Los Andes y con sus faldas empapadas por el océano, Chile es prácticamente sólo una gran montaña. Este rugosa plataforma alberga una biodiversidad extraordinaria de paisajes, comunidades de plantas y animales (incluyendo a los grupos humanos), de singular valor, muchos de ellos propios y únicos de nuestro país. El Lago Chungará o lo salares altiplánicos, sostienen especies de peces, artrópodos y aves como los flamencos, únicos por su belleza. 

Las cumbres de Los Andes, desde Arica a Tierra del Fuego, están coronadas por gélidas gemas glaciares, que dan vida y sostienen los ríos que nutren nuestro país. Las montañas de Chile sostienen los ecosistemas boscosos más extraordinarios de esta parte del mundo incluyendo: el maravilloso bosque esclerófilo, la sobrecogedora selva fría, o los vastos bosques templados de Patagonia.

Diferencias de altitud, historias geológicas de variado calibre y antigüedad, sazonados por chorreos  volcánicos frecuentes, las montañas de Chile han generado una variedad enorme de hábitats a lo largo de su existencia, los que han servido de escenario para la puesta en escena de apabullantes historias evolutivas, y producto de ello una biodiversidad que no tiene réplica en el mundo.  


Es esta biodiversidad la que ayer y hoy (y esperamos que mañana) ofrece servicios claves para el bienestar de nuestra población, incluyendo: el suelo y agua que sostiene la agricultura que nos alimenta; la minería nuestra de cada día, o la industria forestal nacional. 

El valor del patrimonio montañoso de Chile se va los cielos, si consideramos el deleite permanente que ella ofrece a nuestros ojos y espíritus. Cada vez  que subimos un cerro, admiramos un colosal bosque de alerces o araucarias, refrescamos nuestros corazones a los pies de una cascada, o simplemente sentimos el aleteo de los cóndores sobre nuestras cabezas.

La montaña nos ha provisto de papas, choclos, ganado, piñones, yareta, rica-rica, tejuelas, quínoa, hielo, agua fresca. Nos ha refrescado con su viento, ha albergado poetas. Será esta misma montaña la que servirá de refugio o corredor para resistir o escapar de cambios futuros, como el climático. Somos hijos de Los Andes, somos padres de su destino. 


*Publicado en Club Lectores El Mercurio
Fotos de Wenborne, Muza, Silva 

lunes, 25 de julio de 2011

Abriendo caminos para la conservación de Tierra del Fuego: el sendero La Paciencia y nuestra paciencia para hacerlo realidad!

Desde hace días que no escribo nada en este espacio...porque he estado con la cabeza y manos en otra: tratando de sacar adelante los informes, proyectos, propuestas que nos permitan obtener algo de los recursos que necesitamos para sacar adelante los desafíos más críticos que tenemos en Tierra del Fuego. Y eso agota!

Y entonces para poder reavivar la llama que mi corazón necesita para sacar adelante todos estos trabajos, viajo mentalmente a Karukinka, y recibo el viento fresco en la mi cara, y lleno mis pulmones con el fuego helado de Tierra del Fuego.
Cumbres del valle La Paciencia en Karukinka
Esta vez viajé al Valle La Paciencia, una de las vistas más bellas del sur de la isla: dos cordones de montañas verdes, cubiertas con los bosques más magníficos que existen en el lugar, con picos nevadamente imponentes, y en el fondo las aguas del increíble Lago Deseado corriendo hacia el Lago Despreciado, y desde allí fluyendo suavemente entre medio de las coloridas turberas del valle, tratando de alcanzar la costa, y llegar al anhelado mar en la Bahía La Paciencia. Bella y revitalizadora imagen....

Valle La Paciencia, desde Mirador en Karukinka
Desde hace años estamos empeñados en construir un sendero para visitantes en este Valle de la Paciencia, que permita conectar la tierra con el mar de Karukinka, y que abra un espacio para la contemplación y el goce de la naturaleza fueguina, y de nuestra visión de conservación. Es una ruta de casi 30 km, por terrenos remotos e inhabitados, que ofrece a los visitantes acceso a ríos, turberas, lagunas altoandinas, y una serie de paisajes sobrecogedores por su frágil grandeza. Decenas de aves, animales y plantas multicolores acompañan a los visitantes en la travesía. Un lindo desafío que ya se está acercando a la realidad.

Bahía La Paciencia  en Karukinka. Atrás PN Alberto De Agostini
Después de años logramos un apoyo de CORFO Innova, con  el que esperamos (y esperamos que todo salga bien!) poder materializar este largo anhelo el próximo verano. Estamos excitados y expectantes, pues sentimos que no sólo estamos construyendo un sendero para visitantes de Karukinka, sino que estamos abriendo nuevos caminos para que la conservación se abra paso en el sur de Tierra del Fuego. Será este sendero, parte del circuito Karukinka, una ruta de más de 500 km que estamos construyendo, y que esperamos nos ayude a poner en valor toda la zona, transformándola en destino global para visitantes outdoor. Ya hemos avanzado algo de esto, pero los desafíos más grandes esperan todavía por constuirse! Y este Sendero La Paciencia será nuestro primer mito derribado! Los invitamos desde ya a disfrutarlo, tal como yo lo disfruto ahora, mientras escribo estas palabras....y dejo estas imágenes para ayudar a refrescar la mente de otros...
Lago Deseado en Tierra del Fuego

Serranías de La Paciencia en Karukinka

Cóndores en Valle La Paciencia  en Karukinka

Rayadito en bosques del Valle La Paciencia, en Karukinka

Martín Pescador en Valle La Paciencia en Karukinka







Las fotos son de Guy Wenborne, Ricardo Muza y Stjepan Pavicic

martes, 21 de junio de 2011

Tierra del Fuego... y del viento... y de tantos ejemplos!

Llegar al sur de Tierra del Fuego no es fácil, y mucho menos es llegar para tratar de hacer cosas nuevas! El proyecto Vientos de Cambio, que estamos haciendo con apoyo de Disney y liderado por la Universidad Técnica Federico Santa María, de Valparaíso, ocurre al sur de Tierra del Fuego, en una comuna que se llama Timaukel, igual que el Dios más importante de los Selk’nam, el pueblo que alguna vez vivió en estas frías tierras.  
En la comuna de Timaukel hay pocas personas, casi 500 en total, las que viven dispersas en las muchas estancias del lugar. El poblado más grande es Villa Cameron, una bella quebrada que da al mar, en la Bahía Inútil, y donde viven cerca de 60 personas. En la Escuela de este lugar, es donde nosotros trabajamos este proyecto, y lo hicimos con el apoyo y entusiasmo de todos los estudiantes y sus profesoras. 
Para llegar a Villa Cameron partimos desde la ciudad de Punta Arenas, que queda al sur de América del Sur, al lado norte del Estrecho de Magallanes en Chile. Desde allí cruzamos hacia el sur en un transbordador que nos llevó hacia la ciudad de Porvenir, la más importante en el lado chileno de Tierra del Fuego, con cerca de 6000 habitantes. El viaje por mar es bello, muy movido a veces, pero siempre el Estrecho te brinda lindas vistas de aves, delfines, pingüinos y los cielos más espectaculares de Patagonia.
El cruce del Estrecho dura un par de horas, y luego debemos seguir más al sur, bordeando la bella Bahía Inútil, en un viaje de encanto, donde se cruza la mitad de la isla y se conoce la estepa patagónica: grandes extensiones planas de zonas con pastizales, las que han sido usadas por decenas de años para la crianza de ovejas. El camino está casi vació de gente, pero lleno de animales como guanacos, flamencos, zorros, caranchos, cóndores, cururos. Ovejas se ven por montones, y de vez en cuando, un gaucho montado en su caballo y acompañado por su perro. 
Luego de otras 3 horas más de viaje, llegamos a Villa Cameron, que es una bella quebrada en medio de esta estepa, a orillas de la Bahía Inútil, donde parece que el tiempo se hubiese detenido, y la locura y apuro del mundo moderno parecen una verdadera locura. Esta Villa tiene una pequeña escuela llamada Ignacio Carrera Pinto, que estuvo cerrada un tiempo, pero que fue reabierta para recibir a 11 niños chilenos y ayudarlos a aprender las cosas que se aprenden en las escuelas! 
Son chicos bellos, que cursan diferentes niveles, pero todos juntos. Están los más chiquitos, de primer año, que son Sofía, Francisca, Cristóbal y Josttin. En el Tercer Nivel sólo está Janni, mientras que el Cuarto Nivel, incluye a Erwin, Catalina, Fernanda y Constanza. En el nivel más alto, el Octavo, sólo está Nicolás! Que con sus 13 años, es el más “viejo” de todos los compañeros! Son todos los niños de la comuna, y en su mayoría son hijos de trabajadores de estancias o de las personas que prestan servicios en la posta y el jardín infantil, que son cargos municipales.
Sus maestras: Silvana Díaz Rodríguez, Paola Moya y Esmerita Ruiz Romero, se las arreglan para dar todas las clases necesarias, armar barullo y hacer que esta Escuela parezca un gran centro educativo, entregando entusiasmo y ganas, cada día de clases! Ellas estaban muy contentas con el Taller que hicimos, y desde el primer minuto agradecieron que WCS y la Universidad hubiesen decidido realizar esta actividad allí. Porque son pocos, muy pocos, los que se entusiasman con llegar tan lejos. Y menos, los que se entusiasman con hacer alguna actividad conjunta.

Para la Directora, es muy relevante que los niños puedan tener contacto con experiencias educativas como esta, a temprana edad. Ella cree que esto ayuda a que los chicos puedan ir transformando sus mentes, abriéndose a buenas ideas. A utilizar recursos naturales que causen el menor impacto ambiental posible. Si ellos lo comprenden muy bien ahora, seguro que eso influirá en lo que piensen a futuro al respecto.
Los niños de Villa Cameron tienen “fácil” acceso a la Escuela, ya que viven dentro de la Villa o en la estancia vecina. Erwin por ejemplo, vive a unos 15 minutos en vehículo y llega todos los días trasladado por un vehículo municipal. Luis, de 8° vive en la Estancia Darwin, más al sur de la Villa, a unas 2 horas en vehículo, por un camino bastante barroso y complicado. Él debe permanecer durante la semana en Villa Cameron y puede volver a casa sólo por el fin de semana. Constanza y Catalina de 4° y Francisca de 1° también viven a unos 20 minutos al sur de Villa Cameron. Estas distancias parecen no ser largas, pero en general las condiciones de la ruta son malas lo que hace su traslado difícil. Sobre todo en invierno, cuando hay mucha nieve y todo está escarchado. Cubierto de una capa  de hielo resbalosa y a veces mortal.

Para los niños de Villa Cameron la Escuela es su lugar de  entretención, donde pueden compartir con más gente, además que permanecen gran parte del día allí y sólo regresan a sus hogares en la tarde. De hecho en gran parte del año, salen de sus casas de noche y regresan cuando también ya está oscuro, en la tarde. Porque no hay cultura de outdoor, ni infraestructura que lo promocione, los niños viven una vida bastante sedentaria en Tierra del Fuego. La mayoría de las actividades transcurren en espacios cerrados. Sólo algunos niños colaboran en el trabajo de sus padres, que está relacionado con la ganadería, y entonces salen y visitan los campos de ovejas. Pero eso sólo pasa cuando las condiciones climáticas lo permiten, que no es muy frecuente!

Nosotros llegamos a la Escuela en Abril, en un día frío, como casi todos los días de Villa Cameron. Nuestro objetivo era trabajar con los niños en un Taller Manual, y también en instalar una de las turbinas eólicas del proyecto de Disney for Change. Toda la escuela estaba allí. Completa! Los once niños y sus profesoras! Y nosotros! Se juntó un grupo grande!
Realizamos primero una charla en donde hablamos de los diferentes tipos de energías limpias que existen en el mundo y la importancia que ellas tienen para mantener el mundo futuro. Alejandra Cortéz, experta en el tema, se centró en hablar de la energía eólica, y de cómo la fuerza del viento podría ser una fuente limpia de energía, y dar luz y más, por mucho tiempo.
Imaginamos y dibujamos todas las cosas que el viento puede mover, como globos, ropa, pelos, flores, bolsas, y más! Las dibujamos de colores y con ganas, pues en Tierra del Fuego el viento está en todas partes. Y se ve y se siente siempre. No es invisible, pues está siempre allí. No es un invitado de invierno, sino un compañero muy ruidoso todo el año.
Pero luego de dibujar vino lo más entretenido, pues armamos turbinas eólicas, para que ver cómo el viento se transforma de viento en luz. Las hicimos con pequeñas botellas plásticas, de las bebidas, y les pusimos una hélice y una pequeña turbina. Y por supuesto incluimos una pequeña lucecita roja! Un semáforo para que nos mostrara cómo funcionaba la cosa! Cada niño armó su propia turbina, para luego llevársela a casa y compartirla con su familia. Uno de los más pequeños, de primer año, era muy habiloso, y pudo armar su turbina sin mucho problema. De hecho, fue uno de los primeros en terminar, siendo que no tenía más de 8 años! Un pequeño ingeniero eólico fueguino había nacido!
Todos quedaron extasiados al ver que al mover el remolino se prendía la pequeña luz roja, y quedaba demostrado que habían hecho un excelente trabajo! Pero teníamos  que mostrar que el viento era nuestro amigo, y por eso salimos al patio para que las turbinas se movieran con el viento, pero oh! Que gran sorpresa! Justo ese día no había viento! Una cosa rara en Tierra del Fuego! Fue como un chiste ambiental! Pero los niños fueguinos saben cómo enfrentar la adversidad, y comenzaron a correr con las turbinas, transformándose ellos en viento  y haciendo que sus turbinas funcionaran y prendieran las luces rojas!
El pequeño habiloso, decía que iba a enterrar su turbina fuera de su casa, justo en la entrada, para que cuando hubiera viento se prendiera la luz y diera la bienvenida a las visitas. Los chicos quedaron felices con su trabajo, y entusiasmados de ver cómo funcionaba en grande. Entonces nosotros salimos y comenzamos a trabajar en la instalación de la turbina grande.  
Pablo Sills, el jefe del proyecto, es un arquitecto experto en el tema. Un gran entusiasta de la arquitectura sustentable y un gran profesor. Él fue el que compró y trajo la turbina a Tierra del Fuego y el que sabe todos sus secretos. Lo primero que hizo fue mostrar las piezas a los chichos, contándoles qué era cada una y para qué servía. Les mostró cómo iba a estar conectada a las baterías y cómo iban a permitir encender un set de luces que instalaríamos dentro de la escuela. Conversamos mucho con los chicos y ellos compartían sus propias experiencias. 
Uno de los más grandes, Erwin que vive en una estancia, se quedó un buen rato conversando sobre las turbinas. Él conocía de esto, pues tenía en su casa paneles solares. Entendía muy bien la importancia de esto,  pues  así no contaminaba como los motores típicos. Ya sabía del uso de molinos de viento, pero al armar su propia turbina, pudo entender muy buen cómo funcionaban.
A las cinco de la tarde, los chicos tuvieron que volver a sus casas. Se fueron contentos, cada uno afirmado de su pequeña turbina. Y cada uno sabiendo de la fuerza del viento que todos los días veían, y de cómo transformarla en luz para sus días. Algunos de ellos, volvieron luego de tomar el té a mirar cómo continuaba nuestro trabajo.
Eran más de las siete de la tarde y nosotros todavía no terminábamos, pues debíamos concluir la instalación de la turbina. Nos tomó todo el día. Finalmente lo logramos! Y paramos la turbina grande de la escuela, que era muy importante para la Directora, pues en Villa Cameron es muy frecuente que se corte la luz, ya que el generador que tienen es viejo y con poco mantenimiento. Entonces deja de funcionar y los chicos de la Escuela quedan a oscuras. Y esto es muy evidente en Tierra del Fuego, pues en invierno, la luz del día dura muy poco, y deben hacer todas sus clases con luz artificial. En pleno invierno, amanece cerca de las 9 de la mañana, pero ya las 4 de la tarde, la Escuela y todo el resto de la Isla, están a oscuras!
Ahora, que la turbina está instalada, los chicos de la Escuela, son los únicos en la Villa Cameron que cuentan con luz para trabajar cuando se estropea el generador! Y se juntan entonces en la sala común, y hablan, leen, juegan, o simplemente imaginan al resto del mundo, y se sienten más cerca, conectados con el resto de los niños del globo! Ellos sienten la magia de ver el salón alumbrado con una simple turbina que está afuera, en el patio y que además conocen perfectamente cómo funciona!
Sabemos que los chicos se entretuvieron mucho con nuestro taller, y que descubrieron cómo un recurso natural que es muy abundante en Tierra del Fuego, como es el viento, puede soplar luz. Ellos querrían tener trubinas en casa, y dejar e usar el motor de combustible. Saben y quieren cuidar este equipo para que dure, y entonces recuerdan a su profesora que debe apagar las ampolletas que no se usen y que deben dejar la turbina desconectada antes de salir de la escuela y regresar a casa.
Para nosotros, ha sido una experiencia maravillosa. Quedamos conectados por el viento con esto chicos, y ya estamos planificando nuevas actividades. Queremos llevarlos a Karukinka, el Parque que tenemos más al sur de Tierra del Fuego, y entusiasmarlos con la vida natural de la  Isla, y entusiasmarlo con la vida outdoor. Esperamos caminar un largo trecho con ellos, a aprender de sus deseos y ayudarlos a realizarlos. Juntos podemos hacer tanto más!