domingo, 29 de diciembre de 2013

Heroica de la conservación - Karukinka, expedición al futuro de Patagonia

Herbert Pointing, fotógrafo de expedición de Scott
De la mano de Claudia Bobadilla, pude llegar por primera vez al Reino Unido y caminar largas conversaciones sobre Chile, la sustentabilidad y sobre todo las exploraciones por hacer para llegar a ella.

Un período tan dramático como apasionante es la Edad Heroica de las exploraciones a las Antártida, donde una serie de personajes locamente visionarios, dieron lo mejor de si mismos para acercar este lejano continente a nuestro mundo. Y abrir con ello grandes avenidas para su conocimiento y conservación.

Tres iconos de este período: Amundsen, Scott y Shackleton, reflejan tres intentos, tres formas y una serie de valores tan potentes como inspiradores. Amundsen, de origen noruego, fue el primero en llegar al Polo Sur. Fruto de una planificación acuciosa, de un celo exacerbado, su viaje fue una limpia estocada al corazón del blanco continente.

El inglés Scott por su parte, falló en alcanzar primeramente el Polo Sur y en retornar sano y salvo a su país. A pesar de ello, el bello registro de su travesía ha servido como fuente enorme de inspiración a generaciones futuras, además de gatillar investigaciones potentes en la zona. Por último, nuestro bien conocido Schackleton, marcó el cierre de este heroico período de exploraciones. Con la intención no cumplida de cruzar todo el continente, su mayor logro fue sobreponerse a la adversidad, navegar los peores mares del mundo en un falucho y conseguir ayuda para rescatar intacta a toda su tripulación. Un magnífico ejemplo de coraje, compromiso y generosidad, inspirador como pocos eventos de nuestra humanidad.

Terminando un peculiar año de mi vida, regresando de mi un aún más peculiar viaje a Londres, inevitablemente caigo en la reflexión de nuestro trabajo de conservación en Karukinka, Tierra del Fuego.

En una época de la humanidad en que enfrenta el que quizá es su más grande y más desconocido desafío: conservar la vida de nuestra naturaleza, permitiéndole brindar bienestar a nuestra raza, no puedo sino pensar en este viaje que iniciamos hace ocho años en Karukinka como una gran travesía. Un camino hacia la exploración de territorios reales y mentales, para conocer por un lado la potente natura chilena, y por otro derribar los límites (auto)impuestos para protegerla.

Imagino hoy nuestra tarea vista cien años en el futuro. Espero que antes de esos cien años podamos definitivamente abrazar la conservación de nuestra biodiversidad como la llave más importante y eficaz para abrir la puerta a nuestro futuro. Tal como en el nacimiento del trabajo antártico, nuestros pasos balbuceantes de hoy quizá sean vistos como un trabajo heroico.

En un país todavía ciego a la conservación, con escaso desarrollo humano, con exiguo financiamiento, a la vez con una tarea tan titánica como necesaria (y bella), tengo hoy la sensación que nuestro camino está siendo labrado a pulso. Con coraje, visión, entrega y compromiso por parte de nuestra gente. Con entusiasmo, desconfianza y curiosidad por parte de tantos otros. A lo largo de estos años hemos ido dando un paso tras otro. En este árido espacio nacional de sustentabilidad.

No sé cuál sea mi destino en esta ruta. Sólo espero poder alcanzar nuestro Sur. Sólo sé que hacemos lo imposible por traer a todos. Cada uno de nosotros como valioso individuo, a la vez que un nodo más de este gran equipo. Y finalmente tengo la certeza que podremos abrir esta ruta sólo si contamos con la ayuda y generosidad de muchos. Hoy la necesitamos para poder llegar a mañana.

Mi tarea para este nuevo año de mi vida es justamente esa: conseguir el auxilio necesario para completar airosamente nuestro paso en este derrotero. Para seguir avanzando. Para avanzar con todos. Para abrir la ruta a los que vienen....

Todas las fotos son de Ricardo Muza, Fotógrafo de la Expedición de Karukinka.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Nuestro reality real de cada día: el desafío de conservar Patagonia para Chile



Suavemente acunada por el Canal Beagle, termino hoy una travesía por los fiordos patagónicos que sólo duró cinco días, pero que se sienten como toda una vida. Abordé en Natales el National Geographic Explorer, el crucero más conservacionista que existe, y navegué por estas aguas con decenas de eco-exploradores interesados en conocer, aprender y aportar al cuidado de estas tierras.




Para nosotros una oportunidad de mostrar lo que venimos haciendo desde hace 8 años en Karukinka: abriendo espacios y mentes para lograr la conservación de estos parajes, para generaciones por venir. Decenas de niños, jóvenes, investigadores, empresarios, profesores, periodistas, cocineros, estancieros, fotógrafos, forestales, abogados, guardaparques, y tantos otros visitantes han tenido la experiencia Karukinka. Han experimentado la fuerza de la conservación hecha realidad. Y cada uno de ellos…cada uno de nosotros…cada uno de los pasajeros del Ecoexplorer ha salido transformado.



Tal es el poder de Karukinka. Tal es la fuerza de Tierra del Fuego. Tal es la necesidad de la conservación. Más fuerte y más real aún que el viento patagónico.











Esperamos que cada uno de estos visitantes se transforme en un adalid de nuestra causa. Embajadores que viralicen nuestro llamado e infecten a todo el mundo de nuestra fiebre. Queremos a todos de nuestro lado. Los necesitamos a todos.


Cabo de Hornos




Ha sido una buena semana de trabajo. Siento la nueva realidad abriéndose frente a nosotros… como debe sentir el mascarón de proa de este barco de la conservación!

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Con mi norte claro, navego hoy las delicadas aguas del sur


Son las cinco de la mañana y despierto con los ojos muy abiertos, intentando distinguir el viento tras mi ventana. Estoy en medio del Fiordo Parry, uno de los espacios más bellos que provee la Cordillera de Darwin en su lado oeste, justo enfrente de Karukinka.
Desde hace unos días me encuentro navegando estos canales, a bordo de una nave de turismo, el Ecoexplorer, repleta de gente interesada, entusiasta y consciente de la necesidad de promover el conocimiento y la conservación de los sistemas naturales.

Hace unos años, gracias a que construimos el Sendero La Paciencia, logramos contactar a esta línea de cruceros, y hoy por segundo año consecutivo, ha realizado la Ruta de Patagonia, la cual incluye una navegación de varios días por estas costas tanto del lado argentino como chileno. Una de las paradas en este periplo es Karukinka, donde si el clima lo permite (lo permitirá hoy día?), desembarcamos en Bahía Jakson y disfrutamos la fauna diversa y natural que la habita.


Este viaje es siempre especial, pues su gente, los pasajeros, la tripulación, todos ellos conforman una comunidad flotante con mucho interés común. Deseosos de aprender, absorben cada detalle de información entregado. Capturan imagen tras imagen, recuerdo tras recuerdo. Mi tarea es proveerles imágenes con sentido, con ciencia, con visión de futuro, invitarlos a conectarse a esta tierra…y a este mar.






En mi caso, hace un año navegué por primera vez con ellos, y justo a mi regreso descubrí que tenía cáncer. Este viaje es el primero que realizo a Tierra del Fuego y mi amada Karukinka luego de vivir un turbulento 2013. Hoy me siento tranquila. Las aguas del Fiordo Parry mecen suavemente esta gran cuna de hierro. 





Y yo….como siempre….no puedo sino sentirme la persona más privilegiada del mundo…por ser parte de Karukinka…por estar sobreviviendo esta enfermedad…por poder compartir esto con mis gentes…por confirmar el valor del trabajo de conservación que estoy haciendo…no sólo de mi propio cuerpo, sino especialmente de este cuerpo colectivo que es el sur de nuestra tierra.

viernes, 4 de octubre de 2013

¿Para qué #@$%$ sirve la biodiversidad? nuestro problema inventado de "alergias de primavera"

Espino en flor
Cada año en las ciudades de Chile, especialmente en Santiago, son decenas de miles las personas que sufren los efectos de las "alergias de primavera"...malestar, gasto excesivo en medicamentos, impacto en la calidad de vida y trabajo de tantas tantas personas.

Dos especies de árboles son las causantes de todo este problema: el plátano oriental y el arce. Ambas especies exóticas, propias de otras latitudes, traídas y promovidas en las ciudades chilenas con quizá qué afán. Estas especies producen toneladas de polen, que son liberadas al aire y que respiramos inevitablemente durante semanas, intoxicando nuestro organismo, el que se defiende a punta de mocos, lagrimas, y secreciones de todo tipo. Muchas veces el cuerpo pierde la batalla, y terminamos con sendas infecciones bacterianas. En vez de disfrutar el fin del invierno, los alérgicos (cada vez más frecuentes) temen la llegada de la "maldita primavera", mientras seguramente las cadenas de farmacias celebran el aumento de la demanda de antihistamínicos y todos los otros remedios asociados.

Quillay
Todo este es un problema de conservación de biodiversidad, que nos inventamos artificialmente al momento de preferir especies exóticas por sobre las especies nativas para forestar nuestras ciudades, especialmente Santiago. La flora propia de esta parte del mundo: quillayes, peumos, boldos, espinos, es sexualmente más discreta y produce mínimas cantidades de polen...no es el viento el que mueve el polen entre flores (como en el caso de estos plátanos), sino que son los insectos. Más generosa y menos voluptuosa, la biodiversidad chilena ciertamente resulta más sana para los humanos que vivimos en esta parte del mundo.

Peumo con frutos
Nuestros bellos árboles nativos, además de olvidados son ÚNICOS: sólo existen en Chile. Y además de ser compatriotas, tienen la gran gracia que son siempreverdes, por lo que permanecen con hojas todo el año. Incluyendo el invierno....donde pueden aportar a capturar los excesos de CO2 que derivan de la mayor contaminación atmosférica, común en Santiago en esos meses. Por el contrario, plátanos y arces botan sus hojas en invierno, perdiendo esta capacidad de las plantas de limpiar el aire justo en el momento en que nuestra ciudad más lo necesita. Además de botar toneladas de hojas que tapan alcantarillas, ensucian, producen polvo, y otras molestas cosas que vivimos año tras año. Y una última gracia! estas especies chilenas tienen consumos de agua muy por debajo que las otras! Porque están acostumbradas al clima más bien seco de Chile central! 

Trevo en flor
Entonces....queda claro que las "alergias de primavera" son un constructo artificial y dañino, el que tal como lo construimos....tenemos la capacidad de cambiar. Cómo? desarrollando, lo más rápido y fuertemente posible, sendos programas de reforestación urbana con especies propias de Chile. Plazas, bandejones, placitas, esquinas, patios de colegios, sitios eriazos...todo debería estar cubierto por árboles chilenos: algarrobos, molles, maitenes, lingue, arrayanes! Toda nuestra magnífica biodiversidad! Toda nuestra olvidada y despreciada identidad!!!

Con esto...además de comenzar a amar el arribo de la primavera, aportaremos a la reducción de la contaminación invernal, y reduciremos los costos de regar las áreas (siempre)verdes en Santiago. O sea....el beneficio es total...no les parece? 

miércoles, 2 de octubre de 2013

¿Para qué #@$%$ sirve la biodiversidad? el caso del tuco-tuco en Tierra del Fuego

Siguiendo con la construcción de ejemplos sencillos que nos ayuden a mostrar el valor de la biodiversidad, y la importancia de su conservación, me encanta escribir de los tuco-tuco! No! no es una especie de salsa para fideos, sino que un bello ejemplo (y desconocido) de la fauna nativa.

Los tuco-tuco son roedores que viven bajo la tierra, y que son propios de América. Existen varias especies, muchas de ellas amenazadas, que básicamente hacen lo mismo: ayudan a la mantención de praderas sanas y productivas en vegetación.

Estos bellos roedores hacen toda su vida bajo tierra, donde excavan túneles, se alimentan de bulbos fundamentalmente, defecan, se reproducen, mueren. En este proceso ellos airean el suelo, ayudan al reciclaje de los nutrientes, generan espacios para comunidades de otros organismos como insectos, bacterias, hongos. Esto genera condiciones propicias para el buen desarrollo de vegetación.

Una de las actividades económicas más importantes en Tierra del Fuego es la ganadería, la cual se ha desarrollado a expensas de los ecosistemas de pradera que allí existe. Esta misma ganadería ha afectado este ecosistema generando pérdida de especies nativas (de plantas y animales, incluyendo el tuco-tuco!), arribo masivo de especies invasoras (especialmente de plantas), pérdida de suelo, lo que redunda en la disminución de su producción ganadera (entre otras cosas). De hecho, casi un 75% de esta pradera está erosionada, lo que le ha conferido a la estepa fueguina el lamentable récord de ser uno de los dos ecosistemas más amenazados de Chile.

Tierra fresca recién removida del subsuelo por un tuco-tuco
El arribo de los tuco-tuco a lo que fue su hábitat original de hecho ayudaría a recuperar estos pastizales. Ellos harían lo que hacen siempre (vivir en hoyos), dejando tras de si un legado fértil que ayudaría a recuperar la vegetación y las cosas que ella sostiene...entre otras el ganado ovino.

Lindo y necesario desafío fueguino! re-introducir poblaciones de tuco-tuco en los degradados campos ganaderos! Una innovadora idea para canalizar fondos que el Estado destina a recuperar ecosistemas productivos. No les parece?  Y lo que es mejor, el mismo principio (aunque con otras especies) sirve para múltiples y degradadas áreas, como es el caso de los cururo en la Región de Coquimbo....donde el 85% de su suelo ya no existe...con las consecuencias que conocemos de sequía, pobreza, abandono.


Fotos Eyleen Lacey

lunes, 30 de septiembre de 2013

¿Para qué #@$%$ sirve la biodiversidad? El ejemplo de Chaco

La pregunta que permanentemente está en el aire, cuando hablo de conservación es: para qué sirve la biodiversidad?! Este concepto tan intangible, a la vez que ubicuo, multifacético y multifactorial es complejo de resumir, difícil de transmitir, y complica la divulgación de su valor ... y por ende su reconocimiento.

Yo he hecho esfuerzos en este espacio para explicar qué es la biodiversidad, por qué es importante conservarla, y también entregar algunas claves sobre cómo hacer para conservarla. Esfuerzos de diverso color y envergadura hemos realizado con muchos socios visionarios! Y qué decir de los esfuerzos que cada vez con más frecuencia se realizan en Chile y el mundo en este sentido....

Aportando otro grano en este sentido, comienzo hoy una serie que espera mostrar para qué sirve la biodiversidad! Especialmente la nuestra...la de todos...

En Chaco2013 queda demostrado que la biodiversidad es fuente de materia e inspiración para la creación de arte! Ese espacio infinito de humanidad encuentra parte de su camino en natura. Siempre lo ha hecho. Incluso hoy. Incluso en Chile.

Sin biodiversidad en Chile, Patagonia o Chaco! se imaginan la amputación a la creación??! En nuestro trabajo hemos ido incluso más allá: abriendo el espacio investigativo del arte para responder la pregunta más importante de nuestra humanidad: cómo hacer conservación?

Acá una pequeña muestra de esta biodiversidad Chaqueña! Disfruten el tour!

Aves - Manuela Viera Gallo


Linda Ventana a un paisaje natural - Francisca Eluchans

Ramas - Magdalena Atria

Sobre un Salar
Herbario - Paula de Solmihiniac

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Todas íbamos a ser madres....una compartida razón para la conservación

Vine a Puerto Madryn a ver ballenas. Trabajando en WCS venía escuchando hace años del prodigioso mar atlántico y de su magnífica fauna marina, pues fue nuestra organización la que cimentó el conocimiento y valoración de la diversidad marina de esta parte del mundo. Y que hoy sostiene una bullante actividad turística en estas alejadas costas patagónicas. Una gran población de ballenas francas viene año a año a reproducirse en esta zona, la cual han recuperado luego de que por años fuera utilizada para prácticas de guerra.

Vine con mi vida de siempre. La de una bióloga de la conservación que entiende muy profundamente del valor de la biodiversidad para el bienestar de la humanidad. De la complejidad de esta biodiversidad, cuya mayor desgracia es ser invisible. Pues la mayoría de las especies y de las cosas que hacen (que finalmente terminan por generar todos los elementos mínimos que permiten la vida humana (y la de otros!) en este azul planeta), no son atractivas para nada. No son como las ballenas.

Pero igual me vine a Madryn, curiosa por conocer a estos emblemáticos animales, que poco o nada tienen que ver con los desafíos y necesidades más urgentes de la conservación de la biodiversidad. Al menos de los desafíos que yo conozco.

Cachorro de ballena franca saltando gozoso
Y allí estaban estos gigantes de alquitrán! Madres con sus cachorros revoloteando en las someras y azules aguas del Chubut. Jugueteando, saltando y cantando. Disfrutando unas con otras, acariciándose de mil formas. Gozando este gigantesco y maternal momento, embriagadas del ahora. Sin conciencia de su incierto futuro.



Y miraba este espectáculo junto a mis hijos. Mientras yo misma jugueteaba con ellos a esquivar el viento. A mojar nuestros pies. Mientras yo misma acariciaba y besaba sus cabezas, disfrutando de sus risas y juegos. Gozando de mi propio y gigantesco maternal momento. Embriagada del ahora.

Dejé que mi vida de siempre abandonara mi cuerpo. Y que mi entendimiento racional de la conservación de la biodiversidad quedara relegado hasta nuevo aviso. Sólo quería permanecer allí. Admirando esta danza gigante en el agua. Este goce titánico de estas madres y sus hijos. Tal como el mío con mis propios cachorros. En la playa...sus cachorros y los míos....todas madres...

Cachorros de Bárbara saltando gozosos
Y finalmente mientras escribo pienso en la madre de todos: natura. En su magnífica creación de vida, que nos sostiene a todas las madres...y en su incierto futuro. Y re-concilio mi vida de siempre con el goce que me da esta nueva mirada: la de una madre ballena correteando por el mar con su cría. Y paradojalmente, aunque el desafío de la conservación de estos gigantes marinos es titánico, en vez de angustiarme duermo tranquila. Ahíta. Llena.